Resolver acertijos en un escape room no es cuestión de suerte ni de ser un genio. Es una combinación de observación, lógica, comunicación y, sobre todo, estrategia. Si quieres mejorar tus partidas, aquí te explico las técnicas que realmente funcionan para desentrañar cualquier enigma y disfrutar al máximo la experiencia.
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Observa con atención (y desde el principio)
El primer paso es explorar la sala a fondo. Mira en alto, debajo de los muebles, dentro de libros, cuadros, objetos decorativos… Las pistas pueden estar en cualquier parte. A veces, un simple detalle pasa desapercibido por no tomarse el tiempo de mirar bien.
Consejo práctico: no te fíes de las primeras impresiones. Lo que parece decorativo puede esconder un mecanismo o una pista visual.
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Comunica todo lo que veas o pienses
Un escape room se gana en equipo. Habla en voz alta cada vez que encuentres algo: un número, un símbolo, una sospecha. Quizá no veas la conexión, pero otro compañero sí. Compartir ideas en tiempo real es la base para avanzar sin bloqueos.
Regla de oro: aunque algo te parezca una tontería, dilo. En un escape room, todo puede tener sentido.
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Organiza las pistas (y las que no sirven, también)
No dejes las pistas desperdigadas. Elegid un sitio para agrupar todo lo encontrado. Esto ahorra tiempo y ayuda a relacionar objetos o documentos. También es útil apartar lo que ya se ha utilizado, para no perder tiempo dándole vueltas.
Tip: todo lo que no sepáis para qué sirve, mantenedlo visible. La solución llegará.
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No te encalles: cambia de tarea
Si llevas varios minutos sin avanzar en un enigma, es hora de cambiar. Otro compañero puede tener una idea diferente, o tú mismo verás la solución al retomarlo después. Obcecarse es uno de los errores más comunes.
Truco: rotad los enigmas difíciles. Muchas veces, la solución aparece con una nueva mirada.
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Busca patrones, no soluciones forzadas
Muchos acertijos juegan con patrones de colores, formas, números o sonidos. No intentes forzar una solución solo porque encaja a medias. Observa bien y busca coherencia con la temática del juego.
Ejemplo: si ves cuatro colores repartidos por la sala, es probable que se usen en un código, pero fíjate en su orden o posición.
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Aprovecha las pistas del game master
Pedir pistas no es hacer trampa. El game master está para guiaros y mantener el ritmo del juego. Si lleváis demasiado tiempo atascados, una pequeña pista puede ser la diferencia entre avanzar o frustrarse.
Consejo: no agotéis todas las pistas al principio. Aprended a dosificarlas.
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Juega en equipo, no en solitario
El trabajo en equipo es la clave. Repartid tareas, compartid ideas y confiad en las habilidades de cada uno. No gana el más listo, sino el grupo que mejor coopera.
Lo importante: un escape room se resuelve entre todos, no compitiendo.



